jueves, 25 de noviembre de 2010

Primer Balón de Oro

El Balón de Oro es un premio que otorga anualmente la revista France Football al mejor jugador del mundo.
En un principio, el premiado tenía que ser un futbolista europeo que jugara en este continente. Hoy día ya no es así. Se han abierto fronteras, como no podía ser de otra manera.
Nuestro protagonista de hoy fue el primero en conseguir tan prestigioso galardón, estamos hablando de Sir Stanley Matthews que lo obtuvo en 1956, primer año de su creación, por delante de los madridistas Alfredo Di Stéfano y Raymond Kopa, aunque este último había jugado también aquella temporada en el Stade Reims francés.
Pero lo más curioso de este premio es que lo obtuvo a la edad de 41 años.
Sir Stanley Matthews nació en 1915 en Hanley, Inglaterra, desarrollando toda su carrera futbolística entre los equipos ingleses, hoy en Premier, Stoke City y Blackpool. Tuvo un tercer equipo anecdótico, a la edad de 55 años, que fue el Hibernians maltés donde hizo las veces de jugador y entrenador.
En los potters jugó hasta los 32 años, cuando fue traspasado al Blackpool, donde jugó hasta los 46, regresando al originario Stoke City para retirarse del fútbol británico a los 50 años de edad cumplidos.
Ganó con el Blackpool una FA Cup en Wembley, después de dos finales perdidas, en la temporada 52/53 tras ir perdiendo 3 a 1. En poco más de un cuarto de hora remontaron y ganaron 4 a 3 con tres jugadas magistrales de Matthews y un hat-trick de Stan Mortensen, jugador éste con un grandísimo recuerdo también en Blackpool. Aquella final de Copa sería recordada por Matthews Final, a pesar de los tres goles de su compañero.
Nunca fue expulsado en ninguno de los partidos que disputó en la liga inglesa, lo que dice mucho de su carácter gentlemen inglés.
Fue internacional inglés en numerosas ocasiones, debutó en su selección a los 19, destacando sobre todo en su dribling prodigioso y en la manera antológica de zafarse de los contrarios. No podían con él.
Tras tantísimos partidos, todas las defensas conocían su juego a la perfección, pero aún así no dejaba de sorprender por su velocidad y regate en un palmo de terreno.

Participó en el célebre partido contra España del gol de Zarra, en el Mundial del 50 en Brasil, cuando tenía 35 años, que ganaron los españoles por 1 a 0.
Su principal virtud era su tremenda velocidad, recordando los antiguos que en una ocasión, tras un larguísimo sprint hacia el corner junto a un defensor, al llegar a recoger el balón, sacó un peine del bolsillo y le dio uso mientras esperaba a que llegara el contrario. Genio y figura.
Era una familia de cuatro hermanos, cuyo padre fue barbero y anteriormente, boxeador. Les inculcó a los hijos el que aprendieran por sí solos a ganarse la vida y de hecho Stanley comenzó a trabajar de albañil para llevar un sustento a casa, hasta que derivó hacia el fútbol.
Tras tantísimos años de profesional, el día de la jubilación en el Stoke City, al poco de cumplir medio siglo de vida comentó: "Tal vez, mi retirada sea algo prematura".
Dicho por él, el secreto de tan amplia longevidad deportiva a primer nivel fue dormir diariamente doce horas.
Falleció a la edad de ochenta y cinco años, en marzo del año 2000. Es considerado uno de los tres mejores jugadores de la historia en Inglaterra.
Hoy día, sus cenizas descansan bajo el círculo central del terreno de juego del Britannia Stadium de Stoke on Trent.
La ciudad de Stoke le rinde homenaje en dos esculturas, una en la calle principal y la otra junto al estadio donde aparecen tres figuras del mítico jugador, a los veinte, a los treinta y a los cuarenta años, décadas de su vida en las que formó parte del equipo rojiblanco.
Fue el primer jugador en Inglaterra que obtuvo el título de Sir estando en activo.
Hoy día, no se concibe que haya jugadores tan sumamente fieles a un equipo, en este caso dos, y con carreras futbolísticas tan prolongadas.
¿Volverá alguna vez al fútbol esa fidelidad?
Es utópico, evidentemente.



5 comentarios:

futbollium dijo...

Raras excepciones veremos en el mundo del fútbol que agoten su carrera en el mismo club , aunque haberlas " hailas " .

Un saludo

Villaverde93 dijo...

Qué pasada que a esas edades jugase al fútbol,enhorabuena por el artícluo,saludos desde

Fútbol De Etiqueta

Cesar Gomez dijo...

Que gran articulo!!, me pongo a pensar y jugar en la actualidad ya con 40 años resultaría complicado, imagínense a los 55.

De seguro era distinto el fútbol de esos años, con el de hoy, pero habla muy bien de Sir Stanley Mathews para mantenerse vigente.

Saludos Machaco!!

Machaco dijo...

Futbollium, haberlas haylas, claro que las hay...
Villaverde93, tienes un magnífico blo, futbol de Etiqueta, pasaré por él a menudo...
César, era otra época, con menos intereses y más espíritu bohemio...
Gracias por los halagos !!!

Lazialle dijo...

El artículo es interesantisimo, conocía la historia de Matthews, pero no recordaba lo del balón de oro. Más cerca en el tiempo, recuerdo (y con gran cariño)el paso de Gary Kelly por el Leeds. El irlandés jamás vistió otra casaca como profesional, permaneció en el equipo tras el descenso a Championship y cuando descendimos a League One fue demasiado para el y simplemente eligio abandonar la práctica del fútbol. Es el único jugador posterior a la generación Revie que disputó más de 500 partidos (sólo en liga)con el Leeds.
Saludos!